Cómo desprenderse de las cosas: 10 razones por las que es difícil simplificar

Actualizado: 2 de ene de 2020




Hoy, quiero hablar sobre cómo desprenderse de las cosas al abordar 10 razones comunes por las que es difícil deshacerse.


¿Por qué es tan difícil desprenderse y ordenar?


Ordenar puede ser difícil. Nos sentimos apegados a nuestras cosas, y dejarlo ir no siempre es fácil. Hoy estoy compartiendo 10 razones comunes por las que limpiar el desorden puede ser difícil y qué hacer para superarlas.


Una vez entiendas por qué es difícil organizar u ordenar, ¡dejarlo ir se te hará mucho más fácil!





10 Razones por las que es difícil desprenderse de las cosas:



1. Falta de tiempo para ordenar


Una de las razones más importantes por la que es difícil de ordenar y desprenderse de las cosas para muchas personas es simplemente la falta de tiempo. Nuestras vidas están ocupadas y llenas, y a veces parece que no hay suficiente tiempo para agregar la confusión de desprenderse de las cosas a nuestras listas de tareas pendientes que nunca terminan.


Pero lo mejor es que, cuanto más limites tus posesiones, más tiempo terminarás teniendo.


Claro, ordenar requiere que le dediques tiempo a comenzar a experimentar los beneficios. ¡Pero los beneficios de despejar el desorden y desprenderse de las cosas son totalmente dignos de priorizar ahora mismo!


¿Cómo desprenderse de las cosas cuando no tienes tiempo?


Recuerda que no tiene por qué significar sacar horas y horas a la vez. En su lugar, intenta limpiar de 5 a 15 minutos todos los días. Estos minutos se irán acumulando con el tiempo y tendrán un gran impacto en tu hogar y en tu vida.


Hay que dejar el empeño de querer hacerlo todo para el mismo día. Eso es abrumador y por eso probablemente no quieres meterle mano.


¡La consistencia es más importante que la intensidad cuando se comienza a ordenar y a desprenderse de las cosas!


Hacer un esfuerzo y despeja a medida que pasa tu día es otra excelente manera de ordenar y de desprenderse de las cosas. Incluso si tienes poco tiempo. En lugar de reservar un tiempo dedicado exclusivamente a la limpieza y orden, agrega 15 minutos de otras tareas que ya estés realizando.


Por ejemplo, a medida que te preparas por la mañana, reviza tu maquillaje y ve si hay algo de lo que puedas deshacerte en el momento. O cuando estés ordenando durante el día, busca cualquier cosa que no uses, necesites o te encante y deshazte de él en ese momento.


¡Mantener siempre la atención a las cosas de las que puedes deshacerte te ayudará a despejar el desorden y requiere poco o ningún tiempo extra!



2. Falta de energía o motivación para ordenar


Esto es igualito a cuando sientes que no tienes suficiente tiempo para ordenar. Es fácil sentir que no tienes suficiente energía para enfrentar el caos de tu hogar. Al final de un largo día, lo último en lo que quieres pensar es en la limpieza y en ordenar. ¡Horror!


Pero recuérdate a ti mismo que cuanto menos cosas tengas, menos serán las cosas que consumirán tu tiempo y energía.


¿Cómo desprenderse de las cosas cuando no tienes energía o motivación?


Programarla

Si no puedes encontrar la energía o la motivación para hacerlo, la mejor forma de abordar el tema es dejar de hacerlo opcional. Zúmbate de pecho. No pare más. Eso crea un shock en tu mente que activa el proceso de hacer lo que tienes que hacer. Eso es un truco que leí de los atletas de alto rendimiento. ;)


Decide por ti mismo que vale la pena el esfuerzo y dale prioridad. Agrega tiempos de limpieza a tu horario y apégate a ellos. ¡Incluso 15 minutos al día harán la diferencia! Es mi truco.


Ten un plan

Haz un plan de orden para que no tengas que pensar en dónde ordenar o qué hacer. Haz que sea más fácil sumergirte y ponerte a trabajar durante esos tiempitos que saques. Es como hacen los pilotos; tienen un manual que leen y releen una y otra vez.


Recuerda tu "por qué"

Recuerda por qué es importante despejar el desorden y qué quieres lograr con ordenar y con desprenderte de las cosas.


Tal vez quieras pasar más tiempo con tus hijos, más tiempo para un pasatiempo que amas, o simplemente para crear un hogar que sea un santuario, no una fuente de estrés.


Independientemente de cuál sea tu "por qué", recuérdate a ti mismo para que puedas mantenerte motivado hacia el logro de tus objetivos de ordenar y desprenderte de cosas.



3. Guardar las cosas "por si acaso"


Chacho, este es una de los mayores casos de desorden y de acumulación para la mayoría de las personas.


Si te esfuerzas lo suficiente, probablemente puedas convencerte de mantener cualquier cosa. Pero ojo, tu objetivo es despejar el desorden, aprender a desprenderse de las cosas para tener más tiempo, energía y libertad para concentrarte en tus prioridades.


¿Cómo desprenderse de las cosas que se tienen por si acaso?


La mayoría de las veces, mantenemos las cosas "por si acaso" por miedo. Miedo a deshacernos de algo que luego necesitaremos y lamentaremos nuestra decisión de deshacernos de él.


Pero personalmente puedo decirte que hay muy pocas cosas que he sacado de mi vida y que luego lamenté. De hecho, ¡ni siquiera puedo pensar en nada ahora mismo! Tal vez algunos libros que hubiera guardado físicamente.


Para mí, no vale la pena mantener una casa llena de cosas que crean desorden (y el estrés que agrega al desorden).


¿Qué tan realista es el que necesites algo "por si acaso"?

Primero, piensa en lo realista que es que suceda el escenario de "por si acaso".


Sube el telón, baja el telón: ¿Ha sucedido antes?


Algo que puede ser un "por si acaso" es un kit de emergencias. Y estoy segura que de 10 personas que leen este artículo, dos solo lo tienen. Jeje! Ahí te das cuenta que el "por si acaso" es un estado mental.


Por ejemplo, el tener suficientes toallas por si alguna vez recibes a 15 personas al mismo tiempo, ¿Qué tan realista es eso? ¿Quiénes serían esas 15 personas? ¿Has alojado a 15 personas al mismo tiempo antes? y Si lo haz hecho, ¿Cuántas veces sucede?


Los otros días tuve 11 personas en mi apartamento. Todos venían a compartir un BBQ y a ir a la piscina del complejo. Imagínate ¡Bere y yo con toallas para todos ellos! ¡Jamás!

Nope. Les escribí por Whatapp que todos trajeran sus toallas. Como puse las reglas desde el comienzo, todos llegaron felices con sus toallas. Claro, tenía tres toallas extras preparadas por si acaso a alguno se le había olvidado. Pero no salí a llenarme de toallas "por si acaso".


¡La pasamos divino!


Piénsalo. La mayoría de las veces, el escenario "por si acaso", no es muy probable que suceda.


¿Qué más podrías usar?

Piensa qué más podrías hacer o usar si no pensaras en el "por si acaso".


¿Podrías usar algo más en su lugar? ¿Podrías pedirle prestado a un amigo?


Es fácil encontrar alternativas con un poco de creatividad o pensar fuera de la cajita cuadrada que esta sociedad nos ha puesto.


Como dice el sabio Courtney Carver de "Be More With Less, "por si acaso = nunca".



4. Por culpa


Mantener las cosas fuera de la culpa es un desafío muy común de despistar. La culpa es una emoción poderosa, ¡y puede hacer que sea muy difícil dejar ir las cosas! Le doy su mérito. A mí me ha pasado.


¿Cómo desprenderse de las cosas que crean culpa?


Ahora, la culpa asociada con nuestras cosas a menudo puede caer en algunas categorías diferentes. Aquí están las categorías comunes de "culpa" y qué hacer para dejar de lado esta culpa:


Regalos

Muchas veces nos sentimos culpables porque nos lo regalaron.

Recuérdate el propósito de un regalo... es demostrar afecto, amor y cariño (a veces te lo dan por obligación). Una vez el regalo es brindado, si lo reconoces y lo "aprecias", ya hizo su cometido. De ahí en adelante ya deja de tener su propósito, a menos que tú sigas dándoselo.


Ahora el regalo te pertenece y está de tí lo que quieras hacer con el de ahora en adelante. Si no es algo que añade valor a tu vida, agradécelo y suéltalo.


Obligación

A veces guardamos las cosas por obligación. Esto no es un regalo (distinto a la primera categoría). Tal vez porque es de la familia, una herencia y te sienes culpable de no quererlo.

Recuérdate que tú y solo tú eres el que decides qué llena tus espacios, toma tu energía y tu tiempo.


Si hay algo que me revienta en dos es cuando regalan mascotas a niños o personas porque asumimos se sienten solas. La persona la agarra pero eseñando la última muela porque se siente obligada. Una mascota es un ser vivo que requiere atención, cariño, cuidado y tiempo. Es por eso que muchos de ellos sufren. Porque no los atendemos correctamente, los hacemos sufrir mucho pero.... los mantenemos enjaulados, encadenados y hasta pasando hambre. Todo por la obligación.


Hay que aprender a decir no, o a pasar para adelante a personas "responsables" eso que te regalaron. Inclusive, tener la apertura y sinceridad de que si es algo que no puedes mantenerlo, decirlo de frente con mucho aprecio y respeto.


Recuerdo una historia de uno de los blogs que sigo sobre la vida simple. A esta persona le regalaron un caballo precioso porque le gustaba correr caballos. Y en la entrega del mismo regalo (el caballo) dijo:


"Gracias por pensar en mi y en lo que me gusta. Pero, tengo una pregunta; ¿quién va a cuidar de este caballito precioso? ¿quién va a llevarlo al veterinario? ¿quién lo va a alimentar diariamente? y ¿quién va a pagar por el cuido en una finca? ¿pensaron en esos detalles? ¿por qué no me preguntaron primero?

A mi me gustan los caballos, los adoro pero no estoy dispuesta a mantener uno por lo costoso que es y el tiempo que requiere. No voy a hacer sufrir un animal por solo "tener un caballo" que no deseo como posesión en este momento."


Wow...¡Vaya sinceridad!


Dinero gastado

Sentirte culpable de gastar dinero en algo que no usas. Aferrarse a algo que no se usa o tenerlo por culpa no te devolverá tu dinero. Todo lo que harás es seguir haciéndote sentir culpable cada vez que lo veas y malhumorado del dinero que estás invirtiendo.


Ejemplo de una amiguita: Se quedó con el auto que su hijo no quiso seguir pagando por irresponsabilidad. Esta sí es fuerte.


Suelta el elemento que te ata económicamente y úsalo como una lección para avanzar en el futuro, para ayudarte a comprar o mantener manera más intencional y reflexiva.



5. Luchar con elementos sentimentales


Separarse objetos sentimentales puede ser difícil. Pero el cuidado cuidadoso de tus sentimientos significa que puedes valorar y apreciar mejor que si mantuvieras los objetos que te causan ese sentimiento.


"Cuando todo es importante, nada es"

~ Patrick Lencioni


¿Cómo desprenderse de las cosas que son sentimentales?


En primer lugar, decide qué es realmente significativo para ti y solo conserva esos artículos. A veces, los elementos que mantienes como sentimentales no son tan significativos para ti, simplemente sientes que deberías mantenerlos.


Otra gran estrategia es darte una cantidad limitada de espacio para los elementos sentimentales. Esto te ayuda a descubrir qué es lo más importante cuando solo tienes una cantidad limitada de espacio para ellos.


También es importante recordar que deshacerse de un objeto sentimental no significa que estés deshaciéndote de los recuerdos. Tus recuerdos siempre estarán contigo, sin importar si mantienes el objeto físico o no.


Muchos conocieron a mi Bobby, mi adorado perrito. Se nos fue este 25 de enero, 2019 por condiciones cardíacas. Fue repentido. En horas dejó de existir. El dolor fue inmenso. Pero recogimos su camita y se la dimos a la perrita de una vecina (y ella duerme feliz ahí), sus ropitas las donamos a una tienda de artículos de segunda mano. ¿Nos dolió?

Claro. Somos de carne y hueso. ¿Lloramos? Ufff! A moco tendido. Somos humanas. Pero reconocimos que ya él estaba en nuestros recuerdos, en nuestro corazón y así lo vivimos.


Bobby

Si nos hubiésemos quedado con la ropita y la camita probablemente estarían en un cajón o en un clóset metidas. ¿Quiero sentir a Bobby? Voy y veo sus vídeos. O... cierro los ojos y medito en él. Por mi madre que lo siento junto a mi. A veces lloro, pero es más lo que me hace sonreír.


Intenta tomar una fotografía de eso que te tiene tan apegado. O intenta usar elementos sentimentales en tu hogar para poder verlos, usarlos y apreciarlos todos los días. Si los tienes guardados, entonces es momento de repensar si vale la pena tenerlos.


De hecho, aquí te cuento la historia cuando lo dejamos ir: Nuestro Bobby



6. Te quema y te cansa


Ordenar y desprenderse de las cosas es un trabajo duro. Y a veces tomas demasiado tiempo y te hace sentir agotado y desanimado.


¿Cómo desprenderse de las cosas que te queman?


Tómate un descanso y vuelve a despejar, a ordenar y a limpiar después de haber tenido la oportunidad de descansar y recargarte. La idea es esta: Mantén lo que te da felicidad, eliminar lo demás.


Cuando vuelvas, toma pasos pequeños. En lugar de abordar una habitación entera a la vez, trabaja en proyectos más pequeños de desorden. Aborda un cajón, un estante, una pila a la vez para que no termines sintiéndote quemado nuevamente. Algo que me funciona es poner musiquita y prepararme alguito de tomar refrescante.


¡Los pasos pequeños aún cuentan y se sumarán a grandes resultados con el tiempo!



7. No saber por dónde empezar


Tal vez la idea de limpiar, ordenar y desprenderte de las cosas de toda tu casa es simplemente abrumadora o ni siquiera sabes por dónde empezar. Parece un laberinto.


¿Cómo desprenderse de las cosas cuando no sabes por dónde empezar?


Si te sientes abrumado por la idea de despejar, la mejor manera de superar esto es simplemente comenzar. Sumérgete y haz algo, cualquier cosa, para romper el hielo y comenzar a despejar el desorden. Por lo general, es mucho más fácil seguir adelante una vez que hayas comenzado.


Comienza con poco, pero se consistente. Elige un pequeño proyecto y agárralo. Haz otro pequeño proyecto al día siguiente y así sucesivamente.



8. No saber qué hacer con las cosas de las que te deshaces


Si no sabes qué hacer con las cosas que estás despejando, hay una buena posibilidad de que se queden en un rincón de tu casa, ya sea para aumentar el desorden, o incluso peor, que finalmente se extienda por toda la casa.


¿Cómo desprenderse de las cosas que no sabes qué hacer?


¡Planea con anticipación!


Averigua qué harás con las cosas que estás ordenando con anticipación para que puedas sacarlo de tu casa rápida y fácilmente.


Si planeas donarlo, decide dónde lo donarás y cuándo.


Si planeas venderlo, decide dónde lo venderás y tómete una fecha límite para que aparezca en venta, junto con la fecha límite de cuánto tiempo esperarás antes de donar artículos no vendidos.



9. Mantener las cosas que representan tu "propia fantasía"


A veces es difícil dejar de lado las cosas que representan quién quieres ser, o crees que deberías ser y no quien eres realmente.


Por ejemplo, tal vez te guste la idea de ir a muchos eventos elegantes y tener una colección de vestidos en tu armario. Pero en realidad, prefieras pasar la mayor parte de tus tardes en casa acurrucado con un libro.

O.... (y esta es una muy común) guardas ropa que no te sirve para cuando rebajes las libras que necesitas. Pero, realmente, no estás haciendo un carajo para entrar en un plan de control de peso SERIO.

¡Engaño total!


O tal vez te encanta comprar libros y planeas leerlos todos, pero parece que nunca haces mella para sacar el tiempo.


¿Cómo desprenderse de las cosas que son tu propia fantasía?


Este es un asunto difícil porque involucra una reflexión interna. Lo mejor que puedes hacer es comenzar a notar y prestar atención a lo que crees que usas o deseas que utilices, en lugar de lo que realmente usas.


¡Recuérdate a ti mismo que cuanto más sueltes las cosas que no usas o amas, más tiempo, espacio y libertad tendrás para disfrutar de lo que más te importa!



10. Mantener las cosas que representan tu pasado


Lo más importante es aceptar que tu vida cambia y evoluciona. Lo que solías usar, necesitar y disfrutar no siempre será lo mismo.


La vida se trata de temporadas o estaciones en la que estás cambiando constantemente para expandirte como ser humano; cambian tus intereses, tu estilo de vida, tu cuerpo, tus gustos, etc.

Recuerda que aferrarte a las cosas de tu pasado y que ya no usas, necesitas o disfrutas, hace más difícil el proceso de sacar el tiempo y el espacio para lo que actualmente usas, necesitas y disfrutas.


¡Suelta el pasado y abraza lo que tu actual estación de vida tiene para ti!


¿Cómo desprenderse de las cosas que son difícil dejar ir?


A medida que comprendas mejor por qué estás luchando para despejar, se vuelve mucho más fácil deshacerte del desorden de tu hogar.


Estas son luchas comunes que muchos de nosotros enfrentamos, y me incluyo. Lo único que la práctica me ha hecho hacer estos procesos más seguiditos y más simples una vez que entiendo exactamente lo que me frena al querer hacerlo.


No es fácil desprenderse de las cosas. Es un proceso.


Por eso es que cree el curso en línea:


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Hay muy buena información allá afuera pero está como el desorden de un hogar, regado por todos lados. Aquí vas a encontrar pasos y procesos que te lleven de una clase a otra. No vas a estar al garete.


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  • Estás harto de sentir que nunca te pondrás al día

  • Se te enredan los compromisos entre lo que amas y lo que te drena

  • Te preocupa cómo cubrirás las emergencias

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  • Sueñas con una vida familiar tranquila y aprender a decir "no" pero no sabes cómo llegar allí

  • No puedes soportar ya otro día que tu casa parezca un desastre caótico

  • Quieres esconderte debajo de las cobijas cuando se trata de tus pagos mensuales

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¡Me encantaría ayudarte a despejar el desorden y simplificar tu vida!


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Recuerda: Un avión vuela más alto cuando está livianito. Así quiero que comiences tu vida.


Ahora, dime...


¿Cuál es la razón más grande por la que luchas para desprenderte de las cosas? Deja un comentario y házmelo saber!


En gratitud y con buena vibra para ti.


Flori

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